jueves, 26 de marzo de 2020

10. Crónicas de un encierro involuntario.

10.

Mi experiencia en un encierro involuntario:
Quien me iba a decir a mí que, lo que siempre he deseado se iba a cumplir pero de una forma muy diferente a mis expectativas.
Siempre he querido poder dedicar tiempo a mis hijos, a mi marido, a mi familia y por motivos laborales, me ha sido  bastante complicado, por lo que ahora en estos momentos y debido a la situación que nos toca vivir voy a cumplir.
Me he propuesto sacar esa espina que tenía clavada y aprovechar estos días de encierro con mi familia y disfrutar con ellos al máximo. Desayunar juntos, conversar, ver películas sentados en el sofá mientras comemos palomitas. En fin, todo lo que por el ritmo de vida que llevamos y arrastrados por las nuevas tecnologías, parecía imposible hacer en nuestra vida normal.
Tengo 2 hijos adolescentes de carácter muy diferente.

miércoles, 25 de marzo de 2020

9. Crónicas de un encierro involuntario.

9.


A 350 Km

Primero que nada quiero expresar mi apoyo incondicional a todas esas mujeres que en estos días de confinamiento están conviviendo con su maltratador. No quiero pensar cómo lo estarán pasando con su agresor porque, hacerlo, me enfurece. Empatizo con su miedo, desasosiego y soledad. Creo que ya saben que hay un teléfono de emergencia 112 para tratar el acoso y el maltrato al que puedan estar sometidas aunque, aún así, no dejo de pensar en las personas que puedan estar en esta escabrosa situación.
Hoy es el noveno día de confinamiento de obligado cumplimiento, decretado por el Estado. En mi humilde opinión, creo que no han estado a la altura y les ha venido grande el tema del Covid-19, esta pandemia que ya afecta a todo el mundo.
Creo que no nos han informado debidamente de la magnitud del problema real, que sabían que había y que podía acarrear todas estas consecuencias y parece "que nos ha pillado por sorpresa", con sanitarios sin la debida protección, gente yendo igualmente a trabajar... en fin.
Esperemos no muera mucha gente, sobre todo esas personas desprotegidas y desvalidas que son nuestros mayores, a quienes admiro profundamente.
Como comentaba, después de nueve días de confinamiento eso de quedarnos recluidos en casa, de obligado cumplimiento no sienta nada bien, porque te priva de la libertad de no poder salir a tomar unas cervezas, pasear, hacer deporte... cosas cotidianas que se suelen hacer en el día a día, pero es bien sabido por todos que es por una causa justa y de salud.
Un aplauso a todos aquellos profesionales de la sanidad pública, transportistas, policía, comercios y sobre todo los pequeños comercios, y fuerzas del Estado que están haciendo que esta situación adversa que sea algo más llevadera.
En estos nueve días confinado, te vas dando cuenta que tampoco se llevan tan mal -siempre y cuando no tengas a la persona amada a 350km ya que, de momento y por cuestiones de seguridad se tiene que respetar el protocolo-. Añoro los besos, las caricias y abrazos y el afecto compartido.

martes, 24 de marzo de 2020

8. Crónicas de un encierro involuntario.

8.


Los días de encierro
Las puertas cerradas
Lanzarte mil besos
Guardados en latas
Máscaras y hierro
Las horas se alargan
Ventana y recelo
El tiempo que pasa
Que en este silencio pienso
Los abrazos que te daba
De la fuerza de un te quiero
El amor todo lo sana
Cuando nos movía el viento
Por mirarnos a la cara
Buscando el sentido
Repliego las alas
En una caja metido
Esquivo las balas
Herido de miedo
Escondido entre las ramas
Por encontrar un recuerdo
Que por aquí caminaba
Despreocupado y tranquilo
Cobijado entre la calma
Para escuchar a los grillos
Volver a cantar sus tonadas.

                                          A*

lunes, 23 de marzo de 2020

7. Crónicas de un encierro involuntario.

7.


Trabajo en el hospital de la Fe en Valencia. Ayer a las 20:00h, la puerta de urgencias estaba llena de policía nacional solidarizándose con nosotros -los trabajadores sanitarios- poniendo en marcha las patrullas de coches, con las sirenas funcionando en reconocimiento a nuestra labor, mientras los que podíamos salíamos a aplaudir homenajeando a los que están en pleno servicio.
¿Por qué la policía se solidariza con nosotros? Porque son los únicos que entienden las deficiencias que estamos pasando. No tenemos nada, ni mascarillas, ni equipos de protección mínima individual. Ayer un compañero en UCI con personas infectadas de coronavirus, solo llevaba la bata, en espera de los productos que se tenían que recibir y que no llegan. Pero como eso, los que lo estamos viviendo, la policía nacional, la guardia civil y los que trabajamos en hospitales, los que van con los camiones… esos sí que sabemos lo que estamos pasando. La percepción es que los políticos no pero que luego sí saben venir a ponernos la medalla, cuando los que estamos en el servicio directo nos estamos jugando nuestra propia salud y la de los nuestros y las medallas sirven de muy poco después, porque lo difícil está ahora y ellos no están. Nos sentimos desprotegidos. Estamos en primera fila, sin trincheras ni nada. De cara al público sin saber qué llega de frente y a qué te estás exponiendo a diario y de forma constante.
Cuando llegamos a casa, nos quedamos en casa. Estamos viviendo un infierno. Después ves a la gente paseando por ahí y te das cuenta

domingo, 22 de marzo de 2020

6. Crónicas de un encierro involuntario.

6.


Álvaro: Diario de un truckers (conductor de camiones pesados)



Me llamo Álvaro. Soy conductor profesional, transportista. Mi experiencia en esta movida del coronavirus es que nosotros no paramos.  Seguimos trabajando, incluso más aún, para poder atender toda la demanda que necesita la población tanto de alimentos como todo tipo de productos. Esto es una locura. No hay nadie por el mundo. Voy solo por ahí. Hay momentos de rayadura cerebral de decir: ¿aquí qué está pasando, esto es real o es un sueño?¡Voy solo por el mundo! Es brutal. Está todo desértico. Carreteras vacías. Todas las áreas de servicio en carretera, vacías. Ves a algún compañero aparcado descansando. Algún perro… Algún gato… Nada más.
Los camiones y tráiler dan servicio y suministro constante. Lo único que me encuentro por la carretera es transportistas.
Hoy, por ejemplo, he llegado al sitio donde tengo que descargar y ya me ha avisado que están todos los del almacén acojonadísimos porque

sábado, 21 de marzo de 2020

5. Crónicas de un encierro involuntario.

5.



"Este virus nos ha venido inesperadamente, más fuerte de lo que nos anunciaban. Mi marido y yo estamos en casa, tal y como nos aconsejan los sanitarios. Estamos tranquilos y entreteniéndonos con las cosas más elementales, como televisión, lectura, autodefinidos y algún que otro ejercicio físico. 
Al estar aislados, tanto con la familia como con los amigos, es lo que peor llevamos. Pero esto pasará y, aunque ahora es un mañana incierto, pronto -mejor que tarde-  nos podremos besar, abrazar y darnos todos los achuchones perdidos".


Rosa

4. Crónicas de un encierro involuntario.

4.

"Hola, mi encierro está siendo muy familiar. Estoy con mi madre. Hago videollamadas con mi sobrina y llamadas con amig@s varios, salgo a comprar... yo de momento sigo trabajando... y aunque vivo con añoranza mis hobbies y la terraza de un bar... sigo esperando que todo se solucione cuanto antes... Mucha salud para tod@s. 
Todo esto igual une más a las personas... miremos el lado positivo".

Miguel




3. Crónicas de un encierro involuntario.

3.

Aunque vaya a trabajar por las mañanas algunas horas para servir y poder dar alimento para que la gente pueda comer en estos dias de encierro, mi encierro nada más llego a casa de trabajar esta siendo muy positivo. Cuando llego como, y después de comer, tomo como referencia a mi madre, que aunque tenga Alzheimer, lo está llevando con una entereza y armonía que es indescriptible, porque aunque no comprenda lo que está pasando y la situación en la que nos encontramos, me mira y, como siempre daba su paseo todos los días -una vuelta al parque- espera poder irse, entonces la miro y le digo: " mamá hoy no se puede salir de casa, cariño". Me mira y no dice nada y al cabo de 5 minutos coge se levanta del sofá y se pone a dar sus vueltas por el pasillo.  
Al cabo de un rato le pregunto que como va y me dice:

viernes, 20 de marzo de 2020

2. Crónicas de un encierro involuntario.

2.


Querida amiga, mi experiencia sobre como estoy viviendo el encierro por el "coronavirus". Decirte que me cuesta sacar el lado positivo a este "enclaustramiento" que estamos viviendo todos. Paso a relatarte mi día de hoy, que en general son todos parecidos. Hoy me he levantado a las 8:30 de la mañana, para asearme y tocaba lavarme el pelo, ya que durante el día y, mira que es largo y estamos en casa, no tengo tiempo. Una vez que he terminado, desayuno sin dedicarle demasiado tiempo, ya que después tengo que atender a mi madre, que como sabes tiene Alzheimer y han cerrado el centro de día desde el viernes. Ella lleva con fiebre desde el domingo, con décimas o sin ellas, por lo que estoy obsesionada con ponerle el termómetro, parece que hoy la fiebre ha cedido, lo que me ha dado mucha tranquilidad.

jueves, 19 de marzo de 2020

Crónicas de un encierro involuntario.


Crónicas de un encierro involuntario.

1.

No estoy pasando por el mejor momento de mi vida, justo estoy en medio de uno de los peores...  en un proceso de recuperación y aceptación donde cada momento es una prueba de superación...  y de repente aparece esto, esta pandemia que asusta, que nos hace estar alertas continuamente...  me asomo por el balcón y veo a la policía continuamente pasar por la calle…  no se si vivo en la realidad o es una ficción de la que no puedo despertar..
Estoy separada y Tengo una hija de 8 años…  hace tiempo cuando veíamos las noticias de Italia ella me decía  que si pasaba en España no tendría que ir al cole. Imagino que su perspectiva era de unas vacaciones en casa con mama 24 horas.  Yo estaba tan inmersa en mi mundo de dolor y recuperación  que las primeras noticas de España casi pasaban desapercibidas en mi vida.  No las prestaba mucha atención y además me parecía que la gente exageraba demasiado.
( Ahora pido perdón por este pensamiento de desconocimiento y juicios adelantados)

Llevo desde el viernes “encerrada” en un piso en el centro de Madrid con mi hija.

martes, 17 de marzo de 2020

Psicología para una epidemia María Jesús Álava Reyes: "El peor compañero del coronavirus es el miedo"

Psicología para una epidemia. EL PERIÓDICO.

María Jesús Álava Reyes: "El peor compañero del coronavirus es el miedo"



Juan José Fernández


La angustia es estos días el visitante más frecuente en los despachos de los 38 especialistas que trabajan en el gabinete que dirige en Madrid esta psicóloga, la imagen misma de la calma. "Vemos a personas angustiadas, con la creencia de que tienen alguno de los síntomas –relata-. Están tan angustiados que prácticamente los tienen, se los provocan, y piensan que van a contagiar a sus hijos, a sus padres mayores… Ese tipo de pensamientos que te llevan a una situación casi imposible".
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