47.
¿Mi Confinamiento?
Empezó como si fuera un juego, una suerte de irrealidad
de la que yo no formaba parte. Me divertía mucho leer memes sobre la situación (¡qué
fantásticos el ingenio y el humor para burlar algunas situaciones!) y tratar de
hacer videollamadas con amigas, con poco éxito, demasiados niños se amontonaban
a mi alrededor para mirar y cogerme el móvil.
Supongo que prefería creer que no era para tanto y que no
iba conmigo. Una gran estrategia, negarlo, salvo porque antes o después uno
descubre que lo que ocurre es real y hay que afrontarlo.
De manera que, sobre la tercera semana de confinamiento,
no soy particularmente rápida procesando información, decido aceptar la
magnitud del problema.




