domingo, 5 de abril de 2020

21. Crónicas de un encierro involuntario.

21.

--OPINIÓN DEL VIRUS-- Pienso que, aunque sea muy contagioso, solo puede provocar problemas mayores en personas de 3º edad y gente con problemas respiratorios o de cardio. Entiendo que se tome una cuarentena como medida para intentar erradicar el virus, ya que se lo podemos transmitir a los colectivos nombrados.

--CONFINAMIENTO--
Al principio lo llevé bien, ya que solo salía de casa los fines de semana (o ni eso) y para ir al instituto, que total también nos encerramos ahí, pero estabas con tus amigos y compañeros. Después de dos semanas ya me empiezo a cansar y a querer salir. También empiezo a echar de menos a los amigos, aunque hable con ellos por la Play y videollamada.

--PREOCUPACION POR LAS ACCIONES DE LA GENTE--
Después de ver que las personas se volvían locas comprando papel higiénico y cantidades de comida, ya no sé qué esperar. Me preocupaba que hubiese problemas de abastecimiento, pero parece que la gente ya se ha calmado. Espero que no se harten de estar en casa.

--INFORMACIÓN--
Siento falta de información sobre el virus y los problemas que puede causar, ya que me han contado historias de gente contagiada. Gracias a esto, mi abuela y yo, nos hemos apostado un euro y un chicle, por ver cuánto tiempo nos tienen encerrados en casa.

--IRRITACIÓN--
Irritación por comentarios en redes sociales y en la televisión. - Televisión: Me parece bien que en las noticias se informe de los últimos acontecimientos sobre el tema, que hagan alguna mención y ya, pero que no se pasen todo el tiempo, hablando del mismo tema, todo el rato. - Redes sociales: lo mismo. Solo se habla del coronavirus y gente aprovechándose del tema para ganar reconocimiento, como una falsa enfermera que decía que "nos están mintiendo y que es más grave de lo que pintan".

Polux  

sábado, 4 de abril de 2020

20. Crónicas de un encierro involuntario.

20.


TERAPIA DE LIMPIEZA POR FUERA Y POR DENTRO

Me gusta referirme a esta situación como una liberación más que como un encierro. Una liberación de quehaceres aparcados en un rincón con la promesa de hacerlos “cuando tenga tiempo”; de la acumulación de recuerdos que ya no forman parte de mi presente y sin darme cuenta, me pesaban y ocupaban espacio; de papeles, escritos, anotaciones… sin un sentido hoy en día.
Parto de la base de ser una persona casera, que disfruta de estar en casa sin que se me caiga encima. Siempre he encontrado la forma de disfrutar en ella, sola y con mi pareja. Por ello, no me agobio ni me aburro por no poder salir. Estoy aprovechando esta situación extraordinaria para utilizarlo como una terapia de limpieza en muchos sentidos: de la casa en general (tareas domésticas, ropas, armarios, …) y de mí misma en particular (cuidándome y queriéndome, dedicándome tiempo con eso que me hace sentir plena… leyendo, meditando, haciendo ejercicio o simplemente disfrutando de cada momento, de cada mirada, de cada risa con mi chico).

viernes, 3 de abril de 2020

19. Crónicas de un encierro involuntario.

19.



Horas de confinamiento, horas enclaustradas, todos aceptamos el momento que nos ha tocado vivir. No hay otra.  Hay que ver la capacidad de resistencia que tiene el cuerpo, no queda más. Colaborar con resignación, ahora es el momento que nos hace pensar reconocer los errores para poder rectificar. Todo lo que día a día hemos estado haciendo debido al ritmo de vida que llevamos, no somos conscientes de que muchas veces abandonamos lo más cercano y más preciado que tenemos que es la familia, pareja etc.

La familia sí, es hora de recapacitar y aprovechar. También es verdad que la convivencia a veces es difícil, pero como todos. Somos humanos y como seres racionales todos pecamos,

jueves, 2 de abril de 2020

18. Crónicas de un encierro involuntario.

18.

Estimada amiga Rosa,

una vez enterado de que os encontráis bien, noticia que me alegra muchísimo, te puedo contar cómo nos encontramos mi esposa y yo.
Estamos considerados por los mandatarios de Sanidad, como personas de alto riesgo -por nuestra edad y condiciones de salud- mi esposa tiene problemas de movimientos, esfuerzos y visión y yo, casi lo mismo. Una prótesis en una rodilla, unas lumbares que si las sacara al mercado nadie daría ni un céntimo por ellas, tensión ocular, etc.
Pero soy el que va a las compras, al Banco y a todo lo que sea salir de casa...así que hazte una idea cómo me encuentro desde hace 14 días que no salgo de casa.
He conseguido a través del Ayuntamiento, llegar a Servicios Sociales y darles una lista de alimentos y cosas necesarias. Han hecho lo que han podido, pero no lo han traído todo. A la semana próxima lo intentaré de nuevo.
El problema más grande al encontrarte aquí, clausurados en esta Cuarentena

miércoles, 1 de abril de 2020

17. Crónicas de un encierro involuntario.

17.


¡Deja de matar y márchate!

Devuelve la sonrisa a nuestras vidas,
detrás de cada vida hay un amor.

Las ganas de volvernos a tocar...
La ganas de besarnos y abrazarnos...

Y podremos salir,
volveremos al bar,
a la pelu y al mar
y los niños al parque, 
a jugar y a correr
y al colegio también.

¡Déjanos, por favor!
que es mejor el calor,
no nos mates sin sol.

Isi





martes, 31 de marzo de 2020

16. Crónicas de un encierro involuntario.

16.

Esta situación que estamos viviendo, para mí es una oportunidad más grande de las que ya solemos tener a diario, para seguir trabajándonos a todos los niveles (sobre todo en el mental y espiritual). También para ver cómo nos relacionamos con nuestro entorno, desde el más próximo al más lejano y a nivel Humano con la naturaleza.
Ahora tenemos muy buena ocasión para vernos a nosotros mismos, ver qué sentimos, qué pensamos y de cómo estos sentimientos y pensamientos impulsan nuestras acciones, decisiones y crean la realidad que vivimos. Siempre está en nuestras manos el crear una nueva forma de vernos, tanto a nosotros mismos como al resto del mundo, y podemos hacerlo en cualquier dirección.
Hasta el momento nos suele mover el miedo, un miedo que tenemos programado en nosotros y heredado de muchas generaciones.

lunes, 30 de marzo de 2020

15. Crónicas de un encierro involuntario.

15.

DIARIO DE UNA ENFERMERA
Son las 6,15 y suena el despertador, aunque llevo despierta un rato. Ha sido una mala noche. Llego al hospital y me visto con el EPI (equipo de protección) dispuesta a sudar las próximas 12 horas. Entro en el box escuchando solo mi propia respiración y allí estas tu!
Mi paciente! Intubado, dormido e indefenso. Y te llamo: Pepe!!! Buenos días! ! Vamos Pepe, lucha!! Con lo que tu has sido y lo que has pasado y que venga este "bicho" a fastidiarte!!! Vas a poder con el!!! Venga!!!
Y le cojo la mano porque se que su familia lo haría,  y le sigo hablando porque se que su familia lo haría.
Y de pronto, oigo una música: es tu teléfono que esta junto con tu ropa en una bolsa. Y vuelve a sonar una y otra vez. Y mientras trabajo estoy sintiendo la angustia de familiares y amigos que quieren hablar contigo....pero no tienen respuesta.
Y en mi garganta se forma un nudo que hace aún más difícil la respiración dentro del traje.
Y salgo del box y la historia se repite, exactamente igual con el siguiente paciente.
Hoy, en otro box, se han cansado de luchar y "el bicho" ha vencido. Veo a su familia que pasa para despedirse de el.  Como podemos pedir a unos hijos que se despidan para siempre desde la puerta de un padre con el que hace escasos 20 días paseaban, comían,  reian! !!  Inhumano. Y aun así,  se marchan dándonos las gracias. Y nuevamente el nudo en la garganta que no me deja ni soltar una palabra.
La jornada termina y de camino a casa, en la soledad de mi coche, me relajo y lloro.  Lloro de tristeza, de impotencia, de frustración. ....
Pero oigo algo! Son aplausos,  bocinas, silbidos...... de, tal vez, la familia de Pepe, que me pide que siga hablándole,  cogiéndole la mano y trabajando para que salga adelante. Y me seco las lágrimas y  aparece una sonrisa en mi cara. Porque llegare a casa, me acostare y, a pesar de que no dormiré bien, me levantaré mañana con la esperanza de que, tal vez, sea el día en que Pepe abra los ojos y me mire. Y entonces volveré a llorar.....pero de alegría.

UNA ENFERMERA DE UCI.

14. Crónicas de un encierro involuntario.

14.

El valor de tener tiempo


Desde hace diez días estoy en casa saliendo lo justo, solo para pasear a mi perra Tera y a comprar comida, y solo si es necesario. Pero de esta situación me he propuesto sacar cosas positivas porque soy una mujer afortunada de estar donde estoy, de vivir donde vivo, de tener lo que tengo.

El confinamiento lo estoy pasando en casa, en un piso cómodo, cálido, con todo lo que te hace una vida cómoda. Así que, aunque me toque estar encerrada, reconozco que teniendo todo lo que tengo, no me voy a quejar. Hace poco, en enero, estuve en Lima (Perú), desarrollando proyectos sociales en uno de los barrios más pobres de esta ciudad. Los amigos y amigas que dejé están también confinados y puedo asegurar que sus casas no son como la mía. No tienen todas las comodidades que tengo yo, que tenemos la gran mayoría de españoles. Pienso mucho en estos amigos y amiga Limeñas y hablo casi a diario por WhatsApp, y pienso lo que sería estar en viviendas como las suyas, y pienso que eso sí sería duro…así que sí, dentro de lo que supone no poder salir, me siento afortunada por poder estar donde estoy. Por ello, agradezco tener lo que tengo, estar donde estoy, tener tiempo para hablar con ellos, y para ir diseñando nuevos proyectos  para implementar allí el año que viene.
A mis 51 años siempre me he sentido una persona bastante libre.

domingo, 29 de marzo de 2020

13. Crónicas de un encierro involuntario.

13. 

Lo primero que me gustaría es expresar mi malestar por la situación que estamos viviendo. Nunca hemos pasado por nada parecido y aunque el gobierno no lo ha sabido gestionar, solo espero que no le pase nada a mi gente. Creo que la naturaleza se está imponiendo a cualquier especie y nos está poniendo en nuestro sitio.
Me parece que con mucha prevención podemos poner de nuestra parte para que esto no vaya a más. Así que nos toca estar en casa. Y mi parte ermitaña se frota las manos porque soy muy casera. Acabo de empezar en un trabajo y ahora que no pierdo 2 horas en ir y volver, tengo más tiempo para dedicarle a prepararme cosas. No pierdo el tiempo y me siento más productiva (Y además no tengo que aguantar a mi jefa y ahorro en gasolina y maquillaje) 😉

sábado, 28 de marzo de 2020

12. Crónicas de un encierro involuntario.

12. 

Winston Churchill fue aquel primer ministro inglés que dirigió el país entre el 1940 al 1945. Premio Nobel de literatura y fue en principio un candidato de una larga lista, donde todos estaban por delante de él. Y todos aquellos renunciaron a asumir la responsabilidad de dirigir el país, en pleno asedio alemán. 
Cuando los ingleses sufrían todo el bombardeo, Churchill dirigió su país y vino a decir muchas cosas. Entre ellas decía: "Un optimista ve una oportunidad en toda calamidad. Un pesimista ve una calamidad en toda oportunidad".
Esto lo dijo Churchill y creo en ello firmemente. Por eso quiero deciros hoy que

viernes, 27 de marzo de 2020

11. Crónicas de un encierro involuntario.

11.

Mis pensamientos y sensaciones van cambiando cada día de confinamiento. Al principio, mi lugar era de desconcierto. Para mi, de alguna manera, la vida empezaba a hora. Después de muchos años de sacrificio, empezaba a trabajar donde siempre había querido. Lo había conseguido. Y mi cabeza estaba llena de nuevas ilusiones, de actividades que deseaba hacer, de nuevos planes y propósitos donde mi vida social tendría, por fin, protagonismo. Pero nada de esto importa ahora, es solo un aplazamiento. 
Lo que viene ahora a mi cabeza y a mi corazón, siempre conectados, es que lo que importa son las personas. Porque hay una verdad incómoda que tapamos con memes, aplausos, videollamadas, sesiones maratonianas de series...y es que la gente se está muriendo. Hay muertos, y de la muerte nunca nos ha gustado hablar.
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